jueves, 2 de julio de 2009

Regalazo!!


A veces por la calle nos cruzamos con personas a las que se les denominan "discapacitados". Y, no seamos hipocritas. En la mayoria de los casos, nuestras reacciones suelen se de pena, (pobrecitos), de compasion, de incomodidad, y por que no decirlo, de rechazo.
Muy pocas veces nos dirigimos a ellos como al resto de quien denominamos "normales". Hablandole con normalidad, actuando con normalidad, y dejandoles que actuen con normalidad.
Muy pocas veces somos capaces de no forzarnos para mirar hacia otro lado, y aunque no se cual es el motivo, hay algo que nos obliga a mirarlos, en la mayoria de las ocasiones, de soslayo. Como disimulando para que no vean que les estamos mirando, y pensando que en su "discapacidad", no se dan cuenta de esa mirada.

En mi última entrada hablaba de un regalo.

Lo describia en su envoltorio, con su papelito, con su lazo, pero no sabia si me iba a gustar o no, aunque, escribia, que intuia que iba a ser de mi agrado.

Ya he abierto ese regalo.
Ya he roto el papel que lo envolvia.
Ya he abierto la caja y estoy disfrutando de lo que contiene.

Ese regalo consiste en lo siguiente.

Durante este mes de julio, me han ofrecido un voluntariado apoyando a un grupo de personas politicamente denominadas "discapacitadas" , por las mañanas, de 9 a 14 en actividades deportivas, ludicas, psicomotoras, piscina, excursiones, etc. y en el momento en que recibí la llamada que me lo ofrecia, me emocioné al saber que podia hacer algo que seria un bien social, y al mismo tiempo, intuia que me iba a enriquecer como persona.

Hoy es mi segundo dia en esta actividad, y al llegar por la mañana al centro, Estefania, me ha cogido de la mano, y con sus piernecitas endebles me ha llevado hasta la zona del pabellón donde se encuentra esa porteria de color rojo. Ese color que le gusta tanto, para enseñarmelo. Ese era su regalo para mí, para una persona que conoce de un dia y con quien no ha podido cruzar ni una palabra, ya que no puede hablar con su boquita. Pero puede hablar con sus ojos, con sus manos, con sus movimientos convulsos, con su sonrisa, y esa comunicacion es mas intensa que las palabras.

Despues de Estefania, ha llegado Ivan, al que le he conseguido sacar un buenos dias que me han sabido a triunfo.

Tambien ha aparecido Lorena, que cada vez que lanzaba un balon a la canasta, llenaba el espacio de risa cuando oia mis manos aplaudir.

Y tambien, Raul, y Manolo, y Ana, y Antonio, y David, que dice que soy muy feo, y Maria, y Jesus, y Jose Antonio, que no ha parado de desatarme las cordoneras de las zapatillas, y Lola, con la que he compartido un café y un cigarillo de los que siempre se recuerdan, con palabras , muchas palabras por mi parte, y miradas, muchas miradas por la suya...
...y así continuo disfrutando de mi regalo. Viendo las cosas de una manera diferente, y reafirmandome en algo que tenia casi claro. Todos somos distintos, pero ninguno es mas distinto que otro. Como me decia ayer uno de mis niños. "¿Tu tambien eres diferente?" Claro que soy diferente, dije, si no , mira mi nariz ¿es igual que la tuya?, y mis orejas ¿son iguales que las tuyas?, y mis pies ¿son iguales que los tuyos?...seria aburridisimo si todos fuesemos iguales. Por eso somos diferentes...
Afortunadamente, creo que esa ha sido unas de las pocas veces en que he dado una respuesta convincente a una pregunta.

miércoles, 1 de julio de 2009

Regalo


Lo que no pasa en una vida, te pasa en diez minutos.
Ya lo creo.
Y es que, la vida, en sí, no tiene vida propia. Solo es un camino que te va dejando ver las huellas que marcas al hacerlo, como decia el poeta. Y de vez en cuando, te muestra un arbol, un paisaje, una colina a lo lejos, una puesta de sol, un amanecer, un camino que pasa a tu lado, una encrucijada, un prado lleno de trigo y amapolas y nada de eso te pertenece, y al mismo tiempo, es tuyo, ya que lo vives tú.
Es una paradoja dificil de entender. Es una incongruencia continua, y no nos damos cuenta hasta que nos encontramos con alguna de esas situaciones que mencionaba antes.
Sinceramente, nunca me he planteado creer en el destino. Todo está por llegar, y cuando llega, lo podemos afrontar de tantas maneras distintas, como nos podamos imaginar.
A veces decimos "la vida no es justa", o "no hay derecho", o "que hermosa es la vida", pero, sinceramente, creo que nos equivocamos en esas afirmaciones.
Como decia al principio, la vida no tiene culpa de nada.
Solo es un camino
La clave está en como asimilemos lo que nos pone delante.
A mi me ha puesto algo, que se puede interpretar de muchas formas distintas, como es logico.
Algo tan subjetivo no puede ser igual para todos.
Pero yo lo veo como un regalo.
Lo abriré, y ya os diré si me gusta o no.
De momento mi sentimiento es de sorpresa, de ver el envoltorio, con su lazo y todo, y creer saber lo que hay dentro, pero hasta que no rompa el papel y abra la caja, no podre decir si me gusta o no.
Mi sensacion, en este momento es que me gustará...
y me siento emocionado por ello.
No tardare en escribir acerca del resultado...
Hasta ese momento, os deseo que tambien disfruteis de los vuestros.

miércoles, 24 de junio de 2009

Las cerezas de Frasco

¡¡...me cago en la madre que os parió!! desgraciaos...ya vereis cuando os cojaaa!! que se quien sois....!!
y las piedras volaban a pocos centímetros de nuestras orejas, mientras la adrenalina se disparaba en nuestro organismo, al tiempo que corríamos asustados, pero con una sonrisa de oreja a oreja, sorteando los arbustos, y saltando los bancales para evitar que "Frasco el del túnel" descargara su ira sobre nosotros.
No era la primea vez que íbamos al huerto de Frasco.
Escondidos en medio de las zarzas, ocultos a la vista del camino que pasaba a escasos metros, en medio de una fortaleza casi inaccesibles, a la que muy pocos sabíamos llegar, se encontraban los tres cerezos mas agradecidos de todo el pueblo.
A principios de mayo, ya estaban "doblaos" .
A veces no podíamos resistir la tentación de aguantar los pocos días que faltaban para que las cerezas que colgaban de sus ramas estuviesen maduras, y alargábamos la mano para coger, cual Baco, recostados debajo del árbol, sus frutos.
Eran grandes, casi como ciruelas, y su sabor, a pesar de estar un poco verdes aún, era dulce como el almibar.
Esa tarde, al salir de la escuela, confeccionamos la hoja de ruta.
Subiriamos por la carretera hasta el puente grande, doblariamos a la derecha por el camino de mandujar, y en el punto que ya sabíamos, esperaríamos el momento oportuno para colarnos por la entrada secreta, y disfrutar de nuestro manjar.
Y así lo hicimos...

Todo marchaba a la perfección, nos encontrábamos seguros en nuestra ignorancia de que Frasco era ya zorro viejo.
Juanito "el gato" encaramado a las ramas, tenia la boca llena, y Pepe el del "nene" y yo estábamos debajo de uno de los arboles escupiendo los huesos al suelo de tres en tes, cuando de repente, sin saber de donde, como un rayo, teníamos al enemigo delante de nuestras narices.
Daba miedo mirarle a la cara, a los ojos ensangrentados, y ni decir de la expresión de su entrecejo.
El ogro nos estaba diciendo que habíamos invadido su territorio y pocas esperanzas había ya de salir con vida.
Entonces, a Pepe, el del "nene", no se le ocurrió otra cosa que escupir lo que tenia en la boca a la cara de Frasco...
Su expresión de satisfacción por las piezas que ya se creía cobradas, se transformó en sorpresa e incredulidad, y al tiempo que se echaba las manos a la cara para quitarse la mezcla de saliva y restos carmesí que la cubrían, soltó un rabioso "cagoendios con los putos críos" .
En décimas de segundo, había tierra de por medio entre Frasco y nosotros, y a pesar de que, como escribía al principio, volaban las piedras a escasos centímetros de nuestras cabezas, y aseguraba saber quien eramos; el domingo siguiente, después de misa, en la plaza del pueblo, yo estaba con mi padre vestido de bonito, sin tener en cuenta ya aquel momento, cuando le vi acercarse hacia donde nos encontrábamos.
Se me venia el mundo abajo...
Me temía lo peor...
No sabia donde esconderme...
y cual fue mi sorpresa cuando llego hasta donde estábamos, y con un tono agradable le espetó a mi padre.
"te tengo que llevar una bolsa de cerezas, de las mías, para que las disfrutéis en tu casa. Son las mejores del pueblo"
Entonces mi padre me miró, y me dijo
"¿Has visto, hijo?, que buena persona que es Frasco, además con lo que te gustan las cerezas a ti"
Yo no pude decir otra cosa que...
"si que me gustan papá, si que me gustan"
Y miré de soslayo a Frasco pensando
"Que buena persona que eres, pero te pierde la ira"

domingo, 21 de junio de 2009

...Y EL GANADOR ES...

Cuanfo veo la entrega de premios, como los oscars, o los principe de asturias, o los grammys, o el premio nobel, o cualquiera de esos reconocimientos a una gran labor, a un gran trabajo o a toda una vida dedicada a algo, me pongo en la piel de los premiados. ¿Como se sentiran momentos antes de oir su nombre como ganador?, ¿que sensacion de orgullo recorrrá su cuerpo, al saberse merecedor de tan prestigioso trofeo? De saber que su nombre quedará, para siempre como el de un triunfador, alguien que ha sobresalido por encima de los demas.
¿Que emoción se apoderará de ellos al oir..."el ganador es..."? Un torrente de emociones se amontonará enn su cabeza, y en muchos casos, no tendrán palabras para expresarlo.
Pues esta mañana, como casi todas las de domingo, les he preparado a los mios unas "tortitas", como les gusta llamarlas para desayunar.
Y cuando mi hijo mayor las estaba tomando, le he preguntado "¿como estan?"..
y él me ha respondido
.-Exquisitas, papá
En ese momento, no me he sentido como alguno de los ganadores que enumeraba al principio. Estoy seguro de que me he sentido mucho mejor que ellos, ya que mi jurado, no tenia ningun tipo de interes en que yo fuese el ganador.
Pero su valoración, estoy convencido de que es totalmente objetiva.

sábado, 20 de junio de 2009

¿Siesta?


Las tres y media de la tarde del sabado.

Le digo al pequeñajo "a la cama, a dormir la siesta con tu hermano". Entonces, desfilando los dos, con sus calzoncillos y sus pernecitas, entran en el dormitorio para cumplir con las ordenes de su progenitor.

A mi me gustaria aprovechar el descanso de los churrumbeles para escribir algo en el blog, pero empiezan sus juegos... y sus gritos.. y a los cinco minutos...de nuevo hacia el salon. "Papá, el hermano no me deja dormir..." y papá de nuevo"a la cama...cada uno en su lado". Vuelta a empezar cada uno en su ladito de la cama como dos angelitos...durante dos minutos. Picate Pedro, picate Juan...y yo tecleando lo que me puede venir a la cabeza, y ellos de nuevo saliendo, y entrando...

...y sabeis que os digo?

...que ya no escribo mas.

Me voy a dormir la siesta un poquito con ellos. Y lo mas normal es que me quede dormido yo, y ellos sigan con sus juegos.

Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra.

viernes, 19 de junio de 2009

Un poco de ritmo

Sencillez y compleja creatividad.
Lo viejo y lo vanguardista.
Este tema me pone las pilas.




http://www.youtube.com/watch?v=x_9GR9kdZ3o&hl=es


A ver si os gusta.
(otro dias os hablaré de adaggio for string, de Samuel Barber)

lunes, 15 de junio de 2009

Magia


A las tres de la tarde...
lloraba como un crio y me abrazaba a los que habia a mi alrededor, en medio de cien mil personas, todas ellas tambien emocionadas, por haber vivido uno de esos momentos que quedarán para la historia.

Y lo digo sabiendo de que hablo, y emocionandome de nuevo al escribirlo .

Despues de hoy puedo decir, que existen unos tipos de magos que te pueden dar momentos indescriptibles.
Que justifican casi tres dias sin dormir, miles de kilometros., calor sofocante, caminatas interminables, y privarte de algunos caprichos durante bastante tiempo...
para poder asistir a sus funciones.

Y si se sienten inspirados...
pueden contagiarte su magia...
hasta el punto de sentir lo que ellos sienten.

Y eso es algo tan intenso.

Que necesitaria muchisimos minutos para explicarlo,
y no se reflejaria en su verdadera dimension.
Algunas cosas...
hay que vivirlas..
para poder saber lo que son.

viernes, 12 de junio de 2009

"No corras papá"



Esta noche dormiré poco...
Mañana, todo el dia, en mis quehaceres, entre mis temas, mis test, mis aciertos y mis fallos,pero sin quitarme de la cabeza el final del dia, en el que limpiaré bien el casco para que los pobres mosquitos que encuentren sus últimos momentos estampados en la visera, al menos se encuentren con una tumba, medianamente limpia, y de paso, interfieran lo menos posible mi visibilidad. Colocaré sobre la cama los guantes, los calcetines gruesos, las botas, el mono, la espaldera y el protector para el cuello. A su lado, la riñonera con el carné de conducir, documentación y cartera. El movil junto a su cargador, y una pequeña mochila con un par de calzoncillos, camisetas, pantalones, calcetines, desodorante, cepillo y pasta de dientes. Las gafas de sol, y no se me puede olvidar la protección solar. Todo esto, en una especie de ritual, excitado, nervioso, pero manejando la situación. Cada vez que voy a salir es lo mismo. Casi como la primera , aunque ya llevo unas cuantas, pero los nervios del "antes de", son casi mejores que los del momento en que me encuentre en el circuito.
Decia al principio que esta noche dormiré poco, porque mañana, seguro que no dormiré nada.
Buen fin de semana a todos

miércoles, 10 de junio de 2009

La puerta


Era de día. Estábamos en una sala, de una casa antigua.
La habitación era grande, con una mesa redonda, enorme, enfrente del sillón en el que me encontraba.
Al otro lado de la mesa, delante de un amplio ventanal semicuberto con dos pesadas cortinas había un sofá, también de tamaño superior. A mi izquierda, apoyado contra la pared, otro sofá de dimensiones similares. Tapizado en cuero marrón, de un estilo antiguo, envejecido por el uso.
El techo alto, tenia en su contacto con las paredes una vistosa moldura de escayola que simulaba rizos de olas de mar
Y en la parte derecha de mi sillón, una enorme puerta de dos hojas, de madera ennegrecida y cristales traslucidos.
La hoja de la izquierda se encontraba abierta.
En la sala, distribuidas en los sofás, había varias personas.
En el sofá que tenia enfrente, dos chicas jóvenes, una a cada lado y en el centro un muchacho joven, de aspecto anodino. Las chicas eran rubias y sus cabellos lisos caían sobre sus espaldas.
El muchacho llevaba unas gafas con la montura de pasta negra.
En el sofá de mi izquierda, solo una señora. Madura, de buen ver, elegante, que inspiraba confianza.
Aunque todos hablaban, yo no los podía escuchar.
Me encontraba sentado en mi sillón, consciente de que todo lo que veía era producto de mi mente.
Sabia que estaba soñando, y disfrutaba con ello.
Tenia la suerte de encontrarme en uno de esos sueños en los que eres consciente de tu subconsciente. Con lo cual, todo podía ser posible, y mi percepción estaba alerta para disfrutar de todo lo que pudiese venir.
Fue en ese momento cuando, mirando a la chica del extremo izquierdo del sofá de enfrente, pude ver una expresión de miedo en su rostro.
Lo veía como a cámara lenta. Como giraba su cabeza y miraba aterrada hacia la puerta que se encontraba a su izquierda (mi derecha).
Entonces pude ver como se movían sus labios. Gritaban algo que yo no podía oír, pero lo que decía, alteraba al resto de los integrantes de la sala. Repetía siempre las mismas palabras en su boca, y esas palabras, a mi parecer, contagiaban de miedo a los demás.
A todos, excepto a mi.
Yo seguía sentado en mi sillón, disfrutando de una película en la que era uno mas de los personajes, pero con la ventaja de saber que no era real.
La chica se levanto del sofá, al tiempo que tropezaba con las piernas del muchacho que se sentaba a su lado y los dos caían sobre la otra joven.
La señora del sofá de mi izquierda, se encontraba petrificada, inmóvil, solo una mirada de espanto en su rostro delataba que no se podía mover.
Y fue entonces cuando, poco a poco, pude oír lo que salia de la voz de la muchacha.
primer como un eco, lejano; y paulatinamente iba aumentando de intensidad...la puerta...la puerta...la puerta...la puerta...!!

Instintivamente, giré la cabeza a mi derecha y pude ver como, desde detrás de la puerta, aparecía una figura de mujer. Mayor, con el pelo blanco, desgarbado cayendo sobre sus hombros, vistiendo una especie de camisón blanco hasta los pies.
Su rostro era la imagen de la desesperación; La imagen de lo terrorificamente oscuro. La imagen de las cosas que me asustaban. Por un momento me sentí inquieto, pero recobré la calma al instante, al recordar que todo eso era un sueño. Un sueño en mi consciente, y en que el desenlace podía, y debía de ser inesperado.
La presencia no caminaba.Flotaba desde la puerta abierta. Pasó entre el sofá que habia enfrente y la mesa redonda, aterrorizado a su paso a los que se encontraban tirados en él y giró a su izquierda pasando por delante da la señora que se encontraba con la mirada petrificada por el terror.
Podía ver como se acercaba a mí. Podía ver como avanzaba hacia mi sillón, y pude ver como se paraba justo enfrente mio. La podía mirar a la cara y ver su pelo gris, sus ojos hundidos, sus facciones duras, su mirada perdida y su boca moviéndose en palabras que mis oídos no escuchaban.
Entonces, poco a poco, alargó su brazo derecho al tiempo que me señalaba con su dedo índice. Cada vez mas cerca. Cada vez mas.
Yo, relajado, saboreando el instante, sabiendo que todo eso estaba en mi mente, levanté mi brazo derecho también y señalé su dedo índice con el mio. Una sonrisa se dibujaba en mi cara al tiempo que acercaba mi dedo al suyo con la seguridad de que no iba a poder tocar algo que no existía. Con la certeza de que en ese momento iba a despertar.
Pero esa sonrisa se borró de mi rostro súbitamente al sentir el tacto de su dedo en el mio.
El tacto de una piel fría como el hielo.
Y se borró mas aún al escuchar de golpe su voz.
Su voz seca y pesada.
Lo que hasta ahora no había podido oír.
Solo una palabra.
Solo un monosílabo.
Solo dos miseras letras que generaron en mi cuerpo todo el miedo del universo.

En ese momento, abrí los ojos, empapado en sudor, en mi cama, temblando.

Aún persistía en mi cabeza esa palabra.
Esa pesada piedra que me aplastaba.
Esa simpleza a primera vista,pero tan complicada para mí.
Ese eco que no dejaba de sonar en mi cabeza una y otra vez.
Una y otra vez.
Haciéndome sentir indefenso.
Como un niño asustado.

Esa voz, repitiéndome...


...¡TU!

martes, 9 de junio de 2009

Plagio


Llegó...

con su espada de madera, y zapatos de payaso a comerse la ciudad.

Compró suerte en Doña Manolita, y al pasar por la Cibeles quiso sacarla a bailar un vals.

Como dos enamorados...

y dormirse acurrucado...

a la sombra de un león.

¿Que tal...?

estoy sola y sin marido. Gracias por haber venido a abrigarme el corazón.


Ayer...

a la hora de la cena. Descubrieron que faltaba el interno veintiseis.
Quizá., disfrazado de enfermero se escapó de Cienpozuelos con su capirote de papel.
A su estatua preferida, un anillo de pedida le mangó en El Corte Ingles.

Con él, en el dedo al dia siguiente, ví a la novia del agente que le vino a detener.



Cayó...

Como un pájaro del árbol, cuando sus labios de mármol le obligaron a soltar.


Quedó...

Un taxista que pasaba...

mudo al ver como empezaba...

la Cibeles a llorar.


Y chocó contra el Banco Central.


(Si el autor de este texto quiere que desaparezca de este blog, que me lo haga saber antes de denunciarme. Reconozco que no es mio, pero no he podido reprimir la necesidad de publicarlo)

lunes, 8 de junio de 2009

"Pequeña" historia musical.

Ya escribí en otra ocasión acerca de mi afinidad con este cuarteto irlandés.
El vídeo que os posteo lo he visto muchas veces, lo he cantado otras cuantas y he escuchado su melodía hasta rayarla en mi cabeza.

Pero no me canso.

Y es que hay historias, pequeñas en apariencia, pero grandes en el fondo. Historias de ilusiones infundadas, de amores imposibles, de metas inalcanzables...pero historias al fin y al cabo.
Y si como en esta ocasión, a mi gusto, se sabe explicar, te deja un sabor agridulce que perdura en el tiempo.

En el fondo (bastante en el fondo), soy un sentimental...pero no se lo digáis a nadie.

Yo lo voy a disfrutar subiendo el volumen. Espero que también lo hagáis vosotros.

http://www.youtube.com/watch?v=w-TssRlmmBE

viernes, 5 de junio de 2009

HUMAOBJETOS, u OBJETUMANOS

Mirando esta foto, me vienen a la cabeza recuerdos que no voy a describir aquí, ya que seria una entrada demasiado larga, y seguramente, alguno o alguna (por lo de ser politilinguisticamente correcto, en los tiempos que corren), podria morir de inhalición, o de aburrimiento.
El caso es que el individuo de la foto, por si no lo sabeis, es un currante de las dos ruedas, que se dedica a ganar campeonatos del mundo, y a batir records, como el que sale al jardin a regar las plantas. Y en la foto que he publicado, se encuentra en el momento de su "ritual".
Siempre, antes de subir a su moto, adopta la postura que veis, y por unos segundos, se agarra al reposapies de su maquina para, segun dice, generar la conexión, la simbiosis necesaria y poder compenetrarse al maximo con lo que a primera vista solo son trozos de metal, cables, y componentes mecanicos.

La reflexión que me viene, es el poder que tenemos de insuflar vida a lo que no la tiene. Deliberadamente, como hace el de la foto, o sin darnos cuenta, como todos hacemos a diario.
Estoy convencido de que no somos conscientes de ese don que nos ha dado ...quien quiera que penseis...de dar vida propia a las cosas en las que verdaderamente creemos.

Cosas inertes, muertas, sin capacidad para actuar autonomamente, que gracias a nosotros se pueden transformaR en una extension del ser humano. Pienso en un vestido, en un libro, en un instrumento musical, en un perfume, en un trozo de papel, en cualquier cosa por lo que uno tenga verdadera pasión.

Se podria crear una nueva forma de vida. Los humaobjetos. O los Objetumanos...

En fin, cosas que me vienen al coco, y de las que os podeis reir un rato.

Venga, animo, que es gratis!

miércoles, 3 de junio de 2009

Punto sin retorno.




Bajo sus pies, a escasos centímetros, la inmensidad del vacio.
El viento frio de la montaña azotaba su cara con rabia, haciéndole daño.
Provocando dolor en sus mejillas enrojecidas por la gelidez que llevaba consigo.
La cabeza levantada, pensando en el momento que sentía ya, tan cercano.
Bajo sus párpados no había oscuridad.
Traslucían los rayos del sol a través de las finas capas de piel que cubrían sus ojos dejando entrar tonos amarillentos que irritaban sus pupilas.
El viaje había sido extenuante, pero sabia que no había vuelta atrás.
Días, semanas, meses, años con esa idea rondándole.
Sin abandonarle ni un momento.
Sabiendo que al final, tenia que llegar allí.
Donde se encontraba.
Al momento definitivo.
Con una sola salida.
Sin otra opción.
Sin otra alternativa.
Con la inseguridad y la incertidumbre de no saber lo que pasaría después.
Abrió los ojos, poco a poco y lentamente miró hacia abajo.
Una bocanada de vértigo le invadió, haciéndole dudar por un instante.
Un instante que se hizo eterno.
¿Lo tenia claro?, ¿Había tomado la decisión acertada?.
No iba a dudar de nuevo.
Ya había dudado basante para decidirse a dar ese paso, y ahora no se iba a echar atrás.
Lentamente fue tomando consciencia de todo lo que veía a sus pies.
Los meandros de los ríos serpenteando, las copas de los arboles meciendose, y ese viento; ese viento gélido que le volvía a erizar la piel.
En su pecho, el corazón se agitaba con tal convulsión, que daba la sensación de haberse mimetizado con el resto de sus órganos.
Todo su cuerpo se asemejaba a un gran corazón, latiendo compulsivamente, a sabiendas de que lo que estaba a punto de suceder.
Sin poder contener ese miedo que le atenazaba.
Que comprimia su respiración obligandole a forzar al aire para entrar en sus pulmones.

Respiró hondo.

Lo mas profundo que pudo, y dio tres pasos atrás.

...uno...

...dos...

...y...

...tres.

Entonces, primero echó su cuerpo hacia atrás para tomar impulso, y después, de nuevo los tres pasos.
Pero ahora hacia delante.
Enérgicos.
Decididos.
Con valentía.
Sus brazos acompasados le ayudaron a tomar el máximo impulso posible...

Y saltó.

En su cabeza se amontonaban las imágenes. Dicen que justo antes de morir, tu vida pasa ante ti, como si fuese una película. Desde que eres un crió, hasta el momento en que te vas de este mundo. Y creía que seria así.

Pero no lo fue.

Sentía la velocidad en su caída, y veía como el paisaje cambiaba ante sus ojos.

La sensación de miedo se acrecentó hasta el punto que casi se desmaya, y entonces fue consciente de lo que tenia que hacer.

Y lo hizo.

Y después de ese momento...

...miró hacia arriba...

...tranquilo...

observando como las cuerdas del arnés se tensaban con la resistencia de la vela de su parapente.

jueves, 28 de mayo de 2009

¡AVISO, ESTA ENTRADA PUEDE HERIR TU SENSIBILIDAD!




En una ocasión, alguien comentaba una anécdota.

Un señor, que cuando iba a cagar, siempre, se sonaba los mocos, y acto seguido, se limpiaba el culo con el mismo papel.
Nunca hubo ningún problema, hasta que un día, cambió el orden de las acciones.

...¡TE LO ADVERTÍ EN EL TITULO!

viernes, 22 de mayo de 2009

pOEMA AL REVÉS






El profe de lengua en el restaurante.
La misma historia después que gloria.
Sigue adelante igual que antes.
Cuenta batallas con energía.

Sin fundamento.

Son tonterías.
Poco argumento.
Palabras frías cual un lamento.

¡Son cosas mías!

¡¡Un licor más, y más champán,
que es navidad!!.


A celebrar la más verdad de la moral.

Su libertad comenzará cuando acabó el de los demás.

Sin saber que siento por ti, algo mas que vivir.

¡¡Morir!!

¡Pena sin sal!, ¡Agua sin mar!, ¡Pelos de pan!, ¡Asco sin mas!.

Vuelvo a callar.
Hablan muy mal.
Escucho y yo, no quiero hablar.

¡Eso es mirar por los demás!, y dicen ser la clase más.

Yo puedo hacer café, té y pan. Y serviré con seriedad.
Pero después, nada que ver con sentir que...
Quiero matar, ¡Quiero matar!, ¡¡QUIERO MATAR!!...

...¿Quiere un café?.

TITULO: La ira del proletariado (un camarero, seis de la tarde, una mesa dando por culo desde las dos menos cuarto)






jueves, 21 de mayo de 2009

Auryn


...sobresaltado, antes de que entrase luz por la ventana, miró a su alrededor y solo pudo ver la penumbra de la noche. Las chispas que hay en nuestros ojos cuando los abres después de que hayan estado cerrados durante mucho tiempo.
Con la mano izquierda retiró la sabana de su cuerpo, y dejó salir la pierna derecha de la cama.
Su pié toco el suelo.
No estaba frió.La tarima le daba a la habitación una calidez que era de agradecer en las noches de invierno.
Lentamente, se incorporó, y se sentó al borde del colchon con los dos pies en el suelo y los antebrazos apoyados en los muslos. Los hombros agachados, sus manos cogidas, y su cabeza mirando hacia abajo, intentando racionalizar lo que había pasado hacia solo un instante.
Nada.
Ningún ruido, ningún indicio de algo anormal.
Pero en su mente seguía es sensación de angustia, de desazón. Ese malestar provocado por la rotura de la serenidad del placentero sueño en el que se encontraba hacia tan poco tiempo...y esa imagen... esa cara...
Poco a poco, la vista se iba acostumbrando a la poca luz que había en la estancia, y empezaba a distinguir las siluetas de los objetos de la habitación. A su derecha, en la mesilla de noche, el telefono movil enchufado a su cargador, el cordón del que colgaban las llaves y el mando de la alarma...el mando de la alarma...¿se había acordado antes de acostarse de conectar la alarma? estaba convencido de que había sido así. Era un habito mecánico. Todas las noches, al meterse en la cama, alargaba su mano derecha y pulsaba el botón de conexión. Pero como todos los actos mecánicos, se acababa convirtiendo en algo que, en ciertas ocasiones no recordaba si había hecho o no. Alargó su mano derecha, y oprimió el botón.
Ningún sonido.
Esperaba oír el bip, bip, bip, que hubiera sido la señal de su olvido,pero no oyó nada, con lo cual, la alarma estaba conectada.
Tenia la boca seca, necesitaba beber algo de agua y se puso de pié.
Se encaminó hacia la entrada de la habitación para dirigirse a la cocina, y justo antes de salir, se percató de que no había desconectado la alarma. Se dio la vuelta, llegó hasta la altura de la mesilla de noche, donde estaba el cordón con las llaves y el mando, y alargó su dedo índice pulsando el botón de desconexión.
Dando media vuelta se encaminó de nuevo a la puerta del dormitorio, pero antes de cruzar el umbral algo le sobresaltó. Un escalofrío le recorrió desde la nuca hacia la mitad de la espalda, erizándosele el vello de los brazos. Sintió una presencia detrás de él que se acercaba y se colocaba a milímetros de su nuca. Podía sentirlo, casi notaba su respiración pegada a su cuello. Lentamente, se dio la vuelta, y pudo ver, a un hombre exactamente igual a él, anvanzando hacia la puerta del dormitorio, y unos pasos mas atrás, otro hombre, su copia exacta, sentado en la cama, alargando la mano para pulsar el botón de la alarma, y a solo unos centímetros de este, en la cama acostado, a otro igual, con los ojos abiertos, mirando al techo, sobresaltado, y a lado suyo, a otro, durmiendo, de lado, respirando agitádamente, dando la a sensación de que se despertaría de un momento a otro. No podía dar crédito a lo que veía. Con pasos silenciosos, se acercó al hombre que dormía agitadámente, y sin poder ocultar su sorpresa, acercó la mano a su cara, rozándola levemente. En ese instante, el hombre que era igual a él, que dormía agitádamente, abrió los ojos y le vió. Despertándose...sobresaltado

viernes, 15 de mayo de 2009

La habitación oscura.


El pequeñajo, con sus pantaloncitos cortos azules, de pijama de verano, y su camiseta también azul de camiones y tractores corría por las estancias de la casa como un diminuto vendaval, de un lado a otro, entraba en la cocina, salia corriendo al pasillo, llegaba al salón, bajaba los dos escalones que daban al recibidor de un salto, daba la vuelta, de nuevo arriba, al comedor, rodeaba el pasillo, y entraba en la cocina de nuevo. Con sus piececitos pequeños y esponjosos volando sobre la tarima, y sus bracitos separados del cuerpo, hacían de timones en su frenética carrera. No sabia andar, solo sabia correr y saltar. Su eterna sonrisa de oreja a oreja, mostraba unos dientes pequeños, pero afilados, como los de un cachorro que no para de jugar y provocar para que jueguen con él.
De nuevo en al comedor, enfiló su marcha hacia el dormitorio, pero se paró en seco justo a la entrada. En el umbral de la puerta, como si una barrera invisible le impidiera pasar. Y en cierto modo era así. Toda la casa estaba iluminada por la luz de la tarde, excepto su habitación que se encontraba a oscuras, invitándole a que se acostara para conciliar el sueño. El pequeñajo no aceptó la invitación. Muy al contrario, se alzó sobre sus puntillas, para alcanzar el interruptor de la luz..pero aún le faltaban unos cuantos meses, o unos pocos años, para llegar hasta ese nivel. No se dio por vencido y volvió sobe sus pasos para buscar una solución al dilema que se le planteaba ¿entrar en la habitación a oscuras, para dormir?, ni pensarlo. En el centro del techo, había una bola, que cuando apretabas el trozo de plástico cuadrado que había en la pared, se iluminaba. Haciendo la estancia igual de acogedora que el resto de la casa. Pero esa tarde, por algún motivo, esa bola no emitía luz.
El pequeñajo, recordó entonces, que para comer, le colocaban una especie de taburete sobre la silla para que llegase bien a la mesa, y entonces relacionó ese taburete con el trozo de plástico cuadrado de la pared. Intuía que la solución estaba allí, en la silla de la cocina. con lo que, de nuevo, encarriló su marcha a través del comedor, el pasillo y la cocina, hasta la silla en la que creía que iba a estar la solución para su problema. El problema fue, que sobre la silla no había nada. Pero el problema mayor vino, cuando vio a su padre acercarse con el taburete en la mano.
Su periplo había terminado.... Papá ganaba de nuevo....
...a la cama.

Atencion, se nos está acabando la paciencia....


...somos los secuestradores...stop...nuestra paciencia es limitada...stop...y no queremos que nadie salga herido...stop...ya sabeis a lo que nos referimos...stop....esperamos noticias suyas....stop...mas pronto que tarde...stop....

martes, 12 de mayo de 2009

Este gran poeta, ha vuelto al lugar donde nació.


Donde nos llevó la imaginación,
donde con los ojos cerrados
se divisan infinitos campos.
donde se creó la primera luz
junto a la semilla de cielo azul
volveré a ese lugar donde nací.

De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo,
de nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo.

Viento que a su murmullo parece hablar
mueve el mundo con gracia, la ves bailar
y con él, el escenario de mi hogar.
Mar, bandeja de plata, mar infernal
es su temperamento natural,
poco o nada cuesta ser uno más.

De sol, espiga y deseo
son sus manos en mi pelo,
de nieve, huracán y abismos,
el sitio de mi recreo.

Silencio, brisa y cordura
dan aliento a mi locura,
hay nieve, hay fuego, hay deseo,
ahí donde me recreo.

...hasta siempre, Antonio.


sábado, 9 de mayo de 2009

Un buen invento.


Esta noche de insomnio, voy a hacer una reflexión acerca de las entradas que no leemos en los blogs.

No hace demasiado tiempo, estuve en una materialización de un blog. Digo bien. Un blog, se hizo real, y fué una buena ocasión para compartir algunas ideas que, por norma general, se cuecen en la cabeza de uno mismo, al tiempo que se escriben enfrente del monitor, en la mayoria de los casos, (y seguro que no me equivoco) a solas. Pues en esa materialización, se sacó a discusión el tema de los blogs, y yo, que soy un poco lento de reacciones, no opiné todo lo que me hubiese gustado. Hubo quien dijo que lo que se escribia era cosas efimeras, otros opinaban que cualquier capullo escribia una entrada y se creia Garcilaso de la Vega... yo comenté poco. Pero ahora, en frio, y con tiempo para pensar con detenimiento lo que voy a escribir, puedo decir que, los blogs, son un tesoro que, creo deberiamos disfrutar mas de lo que hacemos. Mirando atrás en las entradas de los blogs que leemos habitualmente, encontramos verdaderas perlas, y en la mayoria de los casos, esperamos a que el autor escriba cosas nuevas, y no retrocedemos hacia las entradas antiguas. No seamos tontos, y volvamos atrás, y descubriremos entradas que son como tesoros escondidos, esperando a que alguien los descubra. Como una enorme biblioteca, escrita desde el alma de gente normal, como tú, y como yo, sin otra pretensión que la de dejar una huella de un sentimiento, un estado de animo, un mal, o un buen dia, una receta de cocina, una experiencia común, o que se sale de lo común...en fín, de todo un poco...como la vida misma. No sé si será la suerte de haber coincidido con esta tropa que me acompaña, pero, si ahora volviese a esa materialización, y pudiese volver a opinar, diria. "Para mí los blogs, son retazos de vida que quedan escritas desde la realidad del momento".
Un buen invento.