
¿Las culpables...? Miradlas, que ricas ellas, ahí, escondidas dentro de mis encias, haciendose notar, diciendome en todo momento "estamos aquí, no te olvides de nosotras..."
Y un servidor preguntandose. ¿Porqué me ha tenido que venir el juicio a estas alturas?, con lo feliz que era yo sin pensar en las consecuencias de mis actos.
En fin, veremos lo que me dice el sr. maxilofacial, a ver si pierdo el juicio de nuevo; que ganas, os lo aseguro no me faltan.
1 comentario:
Chico, a cada uno le duele lo suyo... Y un dolor de muelas no es moco de pavo... Si te sirve de consuelo, a mí aún no me han salido todas... así que no estoy libre aún del sufrimiento, aunque la dentista me aseguró de que no me iban a salir, que no iba a tener juicio nunca... ¡y yo tan feliz!
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