lunes, 15 de diciembre de 2008

Las ayudas de vivir


Despues de seis años sin hacer musica, hace unos dias, como casi siempre por casualidad, me encontre hablando con un viejo amigo y compañero de tablas y de locales de ensayo. Es curioso, tocamos juntos en el mismo grupo durante bastante tiempo, llevamos a cabo un proyecto ilusionante en el que invertimos tiempo y sacrificio, que nos satisfizo, pero que por circunstancias, tuvimos que dejar. Esto fué hace mas de seis años ya. Y aunque vivimos cerca y nos vemos con cierta frecuencia, el tema de la música, no se porqué, lo tocabamos siempre de puntillas. Parecia como si fuese casi tabú. Pero la sensación era rara. Hechabamos de menos los momentos de ensayos, de grabaciones, y de satisfación al crear lo que mas nos gustaba, pero considerabamos (equivocadamente) que ya no teniamos edad. Y hace unos días, como comentaba al principio, salió el tema y empezamos a hablar. Fué curioso, en breves momentos estamos rememorando los dias del grupo, y la sensación era como desempolvar un viejo juguete, que recordabas con cariño, para comprobar que todavia funciona, y que no has perdido la ilusion por volver a jugar con él. Volvimos a quedar, y hemos vuelto a hacer lo que mas nos gusta. Música. Y llego a la conclusión de que en las personas, hay una parte que no cambia jamás, a pesar de los años que pasen. El hacer lo que mas te gusta. Me siento orgulloso de haber vuelto a coger una guitarra electrica, y de haber enganchado el micro otra vez, y de haber vuelto a disfrutar de lo que me ayuda a vivir. Ya lo dice mi padre "la música me ayuda a vivir". Él tiene 73 años, y sigue tocando. Por suerte yo me reflejo en sus pasos.

1 comentario:

Antonio dijo...

Pues qué esperas. El otro día me decías, aunque con otras palabras, que uno no puede ser egoista con sus talentos. Ánimo.